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El riesgo electoral argentino creció más que el riesgo país

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Mariana Crespo27 de octubre de 2026
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El riesgo electoral argentino creció más que el riesgo país

Por un tiempo, el contagio de Brasil afectará a la Argentina, pero no por el riesgo económico, sino por el electoral. Las cuentas fiscales del país son más sanas que las de Brasil, que tiene un déficit fiscal de casi 10 puntos, de los cuales 8 puntos son por el pago de la deuda. Brasil es el segundo

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La cotización del dólar contado con liquidación subió a mil seiscientos ochenta y tres pesos en la plaza financiera. (REUTERS/Francisco Loureiro)

Por un tiempo, el contagio de Brasil afectará a la Argentina, pero no por el riesgo económico, sino por el electoral. Las cuentas fiscales del país son más sanas que las de Brasil, que tiene un déficit fiscal de casi 10 puntos, de los cuales 8 puntos son por el pago de la deuda. Brasil es el segundo país del mundo en el ranking de porcentaje del PBI que dedica a pagar los intereses de su deuda que es mayormente interna y devenga una tasa anual de casi 14% contra una inflación de 5% anual.

Que Brasil consiga un superávit fiscal significa que, a lo largo de la nueva gestión de Lula, habrá que recortar gastos sociales. Ese camino podría deteriorar su imagen y la del partido si se transformara en el fiel ejecutor del cruel ajuste que reclaman los inversores. Además, no tiene el Congreso a favor, que puede sacar provecho de esta adversidad. Quien votó pensando en el Lula anterior, se olvida que es el heredero de la deuda generada durante su gestión. Brasil no tuvo inflación porque no monetizó su déficit, sino que la resolvió endeudándose en un país donde aman más al real que al dólar.

El dólar ayer subió casi 9%, lo que marca que los que se fueron son fondos del exterior. El volumen de negocios en el mercado cambiario, Bolsa y bonos, fue elevado. El otro problema es que muchos de los que apostaron a Brasil lo hicieron apalancados, es decir, tomando deuda; de allí que entre los grandes perdedores estén los bancos. Las entidades brasileñas tienen en sus activos bonos soberanos, por lo que ayer sus acciones se derrumbaron hasta casi 30%, como en el caso del Banco do Brasil y Banco Bradesco. Estas pérdidas de los bancos se traducen en una reducción de sus patrimonios de más de USD 10 mil millones en un día. Es la mayor caída de la Bolsa desde 2020. Por caso, el Bovespa de San Pablo ayer cayó 13,88% en reales y 20,42% en dólares.

El Gobierno de Javier Milei va a tener que soportar el ataque de populismo que puede invadir a la Argentina, tras este triunfo, pero queda la esperanza de que la nueva gestión sea complicada y los votantes se miren en ese espejo de decaimiento.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, señaló que “esto tiene que ver con que el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando. Veía mejor un gobierno de Bolsonaro, con un ministro de Economía ortodoxo como Guedes, que equilibró el déficit fiscal sin intervenir en la política monetaria. La política monetaria de Brasil siempre fue dura, pero el déficit fiscal destrozaba lo bueno de esa política. Con este resultado y cómo terminó la jornada electoral, el mercado, los inversores y el mundo de los negocios desconfían mucho no solamente en términos de déficit fiscal sino también de justicia y transparencia”.

Por sus números fiscales, la Argentina debería estar mejor preparada para enfrentar el impacto. El problema es que la actividad económica no acompaña esas cifras e instaló el riesgo político que aumentará por el triunfo de Lula.

Un informe de la Fundación Mediterránea lleva un título que resume la situación política: “Lula extiende su ciclo político, pero con un modelo económico agotado”. El informe realizado por Jorge Vasconcelos señala que el Brasil que reasume Lula “abre una nueva etapa política, pero en un contexto de desaceleración económica, desequilibrio fiscal y elevadas tasas de interés. El desafío de su cuarto mandato será alcanzar acuerdos con un Congreso donde el centro y la derecha tienen un peso decisivo, mientras los mercados esperan señales sobre el rumbo de la política económica”.

El índice Merval retrocedió tres por ciento en pesos con pérdidas en las acciones de entidades bancarias como Banco Francés y Supervielle. (REUTERS/Agustin Marcarian)

Vasconcelos resume los tres problemas de Brasil que van a influir en la Argentina:

-Crecimiento en desaceleración. Después de crecer a un ritmo promedio del 3,3% anual entre 2021 y 2025, la economía brasileña comenzó a perder dinamismo. Sin cambios de política, las proyecciones de consenso apuntan a un crecimiento de apenas 1,3% en 2027.

-Un problema fiscal estructural. El déficit alcanza el 9,4% del PBI, incluyendo el costo financiero de la deuda. Para estabilizar el endeudamiento en torno al 80% del PBI, se requiere una reducción del gasto del orden de 3 puntos del PBI a lo largo de varios años, junto con una baja de las tasas de interés.

-Impacto sobre la Argentina. La depreciación del real y un posible enfriamiento de la economía brasileña representan riesgos para la industria, el turismo y las exportaciones argentinas. Entre el 17% y el 27% de las ventas externas de provincias como Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Tucumán y Córdoba tienen a Brasil como destino.

En este escenario, el dólar de referencia, el contado con liquidación (CCL), también llamado “cable” porque se usa para ingresar o sacar divisas del país y es el que más influye, aumentó $34 (+2,1%) a $1.683. El MEP, que también está afuera del cepo, subió $12 (+0,8%) a $1.575. La brecha entre ambos dólares es de 7%, un porcentaje absolutamente irregular que indica que es mayor la salida que el ingreso de dólares en la plaza sin cepo. A este mercado concurren a dolarizarse los que liquidan dólares en el Mercado Libre de Cambios (MLC) donde ayer se operaron USD 735 millones y el Banco Central se abstuvo de comprar dólares. Esta ausencia del BCRA confirma que hubo más demanda que oferta. El dólar mayorista subió $11,50 (+0,8%) a $1.541.

Según la consultora F2, que dirige Andrés Reschini, “hubo acciones oficiales que suavizaron el impacto; el BCRA pausó sus compras de divisas y, según trascendidos, el Tesoro se habría desprendido de alrededor de USD 100 millones. Además, el volumen operado en futuros saltó a 2.382.410 contratos y el Interés Abierto tuvo un incremento de USD 181 millones, de modo que es probable que la autoridad monetaria haya intervenido en la rueda como proveedor de cobertura ante una demanda más activa. No es extraño que ante este tipo de eventos los gobiernos realicen intervenciones para suavizar los impactos. Pero este tipo de acciones no pueden prolongarse en el tiempo. Para determinar si esta intervención fue suficiente, será clave la evolución del real y de la demanda local de divisa”.

El “blue” adhirió a la tendencia con una suba de $10 (+0,7%) a $1.575.

Los bonos soberanos pagaron el riesgo con caídas que llegaron a 3,24%, como fue el caso del Bonar 2029 emitido este año y que paga intereses mensuales. En cambio, el Bonar 2027 emitido en las mismas condiciones, pero que vence antes de las elecciones, subió 0,05%. El contraste de precios es la expresión más nítida de que el temor es político y no económico. El Bonar27 rinde 9,3% y el 2029, 16,1%.

El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo cayó casi catorce por ciento en reales tras la jornada electoral. (REUTERS/Nacho Doce)

En la Argentina un cambio de Gobierno puede ser arrasador porque, al revés de Lula, el principal rival de Javier Milei anunció que no tiene intenciones de continuar con la actual política económica. Ese debate estuvo ausente en Brasil. Allá la diferencia estaba en quién era más creíble en ejecutar el inevitable ajuste.

La Bolsa local no estuvo ausente en la lista de los activos de riesgo. El Merval de las acciones líderes cayó 3% en pesos y 4,9% en dólares. Por supuesto, los bancos fueron los más grandes perdedores. BBAR bajó 6,1% y Supervielle, 6%.

El escenario internacional no influyó porque subieron las Bolsas de Nueva York, el bono del Tesoro a 10 años se sostuvo y se recuperaron los bonos europeos y los japoneses.

El petróleo bajó tras el inicio de conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Algunos apuestan a que serán definitivas. Los inversores opinaron con el precio del petróleo, que anoche en el mercado overnight prolongaba su baja. El Brent cotizaba en USD 109. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York estaban con verdes de hasta 0,30%. El dólar se fortalecía 0,15%.

Pero para el mercado local, hoy esto no es importante. El segundo día de la crisis es clave para ver si, en 24 horas, se fueron los que tenían que irse y entran los cazadores de oportunidades. Lo más probable es que se prolonguen las caídas, pero sin la fuerza de ayer.

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