6 de octubre de 2026
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La credibilidad se gana con los hechos

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Mariana Crespo6 de octubre de 2026
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La credibilidad se gana con los hechos

Tras prometer la eliminación de la moneda local, el ente monetario interviene en el mercado cambiario e intenta usar acuerdos con China para evitar una corrida que amenace el rumbo financiero nacionalLos últimos datos de actividad económica muestran que la economía no consiguió consolidar una expans

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Javier Milei captó la atención de un electorado harto de la inflación, impuestos y privilegios con cuatro afirmaciones contundentes: el ajuste lo pagaría la casta; tenía asegurados los dólares para dolarizar; no negociaría con los comunistas chinos; y cerraría el Banco Central

Tras prometer la eliminación de la moneda local, el ente monetario interviene en el mercado cambiario e intenta usar acuerdos con China para evitar una corrida que amenace el rumbo financiero nacional

Los últimos datos de actividad económica muestran que la economía no consiguió consolidar una expansión sostenida. En julio de 2026, el EMAE cayó 2,9% respecto de junio en términos desestacionalizados, y 1,4% frente a julio de 2025. En los primeros siete meses de 2026 el EMAE desestacionalizado bajó 4 por ciento.

El PBI desestacionalizado del segundo trimestre se contrajo 0,6% respecto al primer trimestre, el consumo privado disminuyó 2,4% y la inversión declinó 0,8 por ciento.

Ante la pérdida de puestos de trabajo en el sector formal de la economía, una actividad económica que estaba estancada y entró en baja, la caída del consumo y de la inversión, Milei dijo que lo primero que hay que tener es paciencia porque los procesos de crecimiento no son instantáneos.

Milei dijo que lo primero que hay que tener es paciencia porque los procesos de crecimiento no son instantáneos

Más allá de que es cierto que los procesos de reconversión de una economía no son instantáneos, la realidad es que generar confianza es una de las claves de toda política económica.

¿Por qué otorgarle el beneficio de la paciencia luego de casi dos años en que dijo que la economía iba a subir como “pedo de buzo” si eso no ocurrió? Hubo solo un rebote luego de una fuerte caída y nada más.

Javier Milei captó la atención de un electorado harto de la inflación, impuestos y privilegios con cuatro afirmaciones contundentes: el ajuste lo pagaría la casta; tenía asegurados los dólares para dolarizar; no negociaría con los comunistas chinos; y cerraría el Banco Central. No eran detalles de campaña. Constituían el núcleo de una oferta política que prometía romper con las causas de la decadencia argentina.

esas mentiras electorales tienen un costo que va más allá de la decepción de quienes las creyeron porque debilitan la confianza en la palabra presidencial

En mi opinión, esas mentiras electorales tienen un costo que va más allá de la decepción de quienes las creyeron porque debilitan la confianza en la palabra presidencial. Cuando a esa pérdida de credibilidad se suman cambios sucesivos en las reglas monetarias y cambiarias, el resultado es un horizonte incierto para producir, invertir y contratar.

Esa incertidumbre en la marcha de la economía se traslada al campo de la política y se retroalimenta mutuamente.

Esa promesa implicaba que corregir el desequilibrio fiscal era indispensable. Ninguna economía puede vivir indefinidamente gastando más de lo que recauda y cubriendo la diferencia con deuda o emisión. Pero reconocer esa necesidad implicaba saber en serio quién iba a pagar el costo del ajuste. Y terminó siendo el sector privado.

La promesa era una transición cuyo sacrificio recaería sobre la casta, pero en los hechos distribuyó ese sacrificio sobre buena parte de la sociedad

La corrección de tarifas (que era indispensable), la paralización de la obra pública y la licuación inicial de partidas alcanzaron a sectores mucho más amplios que la dirigencia política. El ajuste tuvo consecuencias sobre hogares, jubilados, proveedores y trabajadores. Podrá discutirse cada medida, pero resulta imposible afirmar que su costo se concentró en quienes gozaban de privilegios estatales. La promesa era una transición cuyo sacrificio recaería sobre la casta, pero en los hechos distribuyó ese sacrificio sobre buena parte de la sociedad.

Quienes defienden incondicionalmente al gobierno pueden argumentar que en las campañas políticas se dice cualquier cosa. Justamente, por aceptar las mentiras como las reglas de juego de las campañas electorales es que los agentes económicos no confían en Argentina y eso se traduce en una baja tasa de inversión, caída de los salarios reales, desocupación y un largo proceso de estancamiento económico.

La gente se ilusionó con que iba a cobrar en dólares y terminó cobrando en pesos que siguen depreciándose porque la inflación encuentra un piso del 1,5% mensual (Imagen Ilustrativa Infobae)

A eso se suma que Milei afirmó que tenía USD 10.000 millones asegurados por un gran fondo de inversión y, en otras declaraciones, sostuvo que ya había conseguido los dólares necesarios para avanzar al tipo de cambio de mercado para dolarizar la economía.

La gente se ilusionó con que iba a cobrar en dólares y terminó cobrando en pesos que siguen depreciándose porque la inflación encuentra un piso del 1,5% mensual.

En vez de cerrar el BCRA como había prometido, el BCRA interviene en el mercado para sostener un dólar artificialmente bajo. El peso pasó de ser —en palabras del propio Milei— excremento que no servía ni para abono, a la moneda a ser cuidada por un gobierno que había jurado terminar con el peso y dolarizar la economía.

En vez de cerrar el BCRA como había prometido, el BCRA interviene en el mercado para sostener un dólar artificialmente bajo

El listado de promesas incumplidas puede seguir como cuando afirmó que no iba a tratar con países comunistas, incluida China, pero ahora prometen usar el swap con China para frenar una eventual corrida cambiaria en 2027.

La contradicción muestra una manera de hacer política: formular afirmaciones absolutas para captar votos y sustituirlas, una vez en el poder, sin explicar el cambio o utilizar argumentos insostenibles como que no se dolarizó porque la gente no quiere la dolarización.

Rectificar un error puede ser una virtud. Negar la distancia entre lo prometido y lo realizado afecta la credibilidad, eso no es pragmatismo como se quiere vender.

Rectificar un error puede ser una virtud. Negar la distancia entre lo prometido y lo realizado afecta la credibilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los cambios del régimen cambiario muestran la falta de previsibilidad. En vez de dolarizar, el gobierno empezó con un crawling peg del 2% mensual. Luego se pasó a uno del 1% mensual, mientras la inflación superaba con creces ambos crawling peg. Luego se pasó a bandas cambiarias con una supuesta libre flotación entre el techo y el piso, cosa que no ocurrió porque el BCRA intervino para frenar la suba del dólar y hasta tuvieron que buscar el apoyo de Estados Unidos para intervenir en el mercado de cambios.

Las promesas de campaña incumplidas, los permanentes cambios en la política cambiaria y pasar de afirmar que “a partir de abril, los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, según el ministro Luis Caputo, a un proceso de tendencia a la recesión y pedido de paciencia, desgasta la credibilidad del gobierno.

Si a eso se le agrega un discurso donde se afirma que es este gobierno o la vuelta de los K, quien tiene que invertir, espera el resultado de las elecciones antes de hundir capital en Argentina.

Quien tiene que invertir, espera el resultado de las elecciones antes de hundir capital en Argentina

Y sabemos que para que mejoren los salarios reales hacen falta inversiones. Las inversiones aumentan la demanda de mano de obra y la productividad, lo que mejora la calidad de vida de la población. Con incertidumbre económica y política, ese proceso no lo vamos a ver.

Ahora Milei dice: “Si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”. La pregunta es: ¿Por qué confiar en su promesa si no cumplió con que la casta iba a pagar el costo del ajuste, tampoco cumplió con la dolarización, la economía no subió como pedo de buzo y todavía estamos esperando los mejores 18 meses de las últimas décadas?

La reputación se gana con los hechos, no con posteos en X.

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